El rostro xenófobo del Chavismo

El rostro xenófobo del Chavismo

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La semana pasada vimos todos los venezolanos con estupor un video por el canal de todos los venezolanos (a según cuentan) en el cual se decidía arbitrariamente y con resentimiento cómo el Chavismo se refiere de los venezolanos que se van del país.

El programa llamado «Y si lo pensamos bien?» requiere de un tremendo ejercicio de tolerancia y de cierta compasión al ver tanta irracionalidad acompañada por vilipendios e ignorancia. Es una muestra más del objetivo del Social-Chavismo, la de mantenerse en la primera línea del acontecer político de la nación. En pocas palabras siempre hay que estar a la orden del día para no dar tiempo a la reflexión política de otros desmadres. Es lo que mueve a una ideología de corte colectivista como el Nazismo (derecha) y el Comunismo (izquierda) en nuestros caso de izquierda radical. Todo encaja tácticamente en un complejo entramado de acciones dirigidas una vez conquistado el poder, perpetuarse.

Sobre la forma como se recoge la información

Uno de los problemas que enfrenta el periodismo actual es la rigurosidad metodológica  y buenas practicas en la recolección de la información. Sin negar que existen periodistas afanados en la búsqueda de la verdad, la justicia, la imparcialidad, la denuncia… A la hora de documentarse hay que decir que las técnicas de recolección de datos que usa el periodismo son susceptibles a la postura ideológica de quien lleva tan encomiable tarea. En el desempeño normal de la profesión como periodista la ética y responsabilidad moral serían un problema cuando son exigidas por la objetividad.  En pocas palabras, todo lo que no se debe hacer para recoger la data o los argumentos razonables para tener un análisis de criterio es precisamente lo que demuestra el programa no tener. Ninguno de los entrevistados resiste la prueba de la representatividad. No representan ni siquiera el pensamiento de una minoría, salvo el conocimiento vulgar. En otras palabras, lo más parecido a un charla subida de tono por el alcohol en un bar. Hay que enterarse, que andar por la calle pidiendo opinión «a vuelo e pájaro» no es precisamente la técnica de bola de nieve usada como instrumento de recolección de datos. Es de manual que la misma sirve para obtener información precisamente de las opiniones  que son de difícil acceso.

Otra cosa son los pseudo expertos que se intentan mostrar como autoridades de referencia. Madre mía!!! un error garrafal. No sólo porque que la metodología de historias de vida (la experiencia de lo vivido) es una técnica plagada de muchas subjetividades por el entrevistado y de quien entrevista y, requiere de cierta pericia para separar con objetividad. El sesgo y la invalidez es notoria debido a la incapacidad de contrastar la opinión con alguien que le haya bien en su proceso migratorio. Que conste que el vídeo no muestra el mejor empleo de esta técnica. Obvio que si busco la persona que me cuenta la historia como yo quiero que me la cuente, saldrán los resultados como yo los quiero. En este caso historias de fracaso.

Y no me quiero referir la psicóloga experta. No sólo porque los argumentos tienen una orientación política definida (que ya invalida todo) sino porque precisamente el profesionalismo y la experticia no vienen vestidas de un discurso de resentimiento, de dolor y del odio que solo puede expresar una persona que ha sufrido exclusión y que no lo ha canalizado o superado. No hubo una sola mención a un estudio publicado. Ni si quiera se cita el último trabajo del Dr Tomás Páez : «Lavoz de la diaspora» que en mi criterio es la última novedad que existe sobre inmigración en Venezuela y que precisamente sus conclusiones en nada tienen que ver con las expuestas en el programa. Es de estupor cuando el presentador del programa alude a un estudio en profundidad y la experta en cuestión afirma: «Y creo que si se hace un estudio…» y acto seguido suelta lo que se no se pueda llamar de otra manera sino comentarios xenófobos hacia sus mismos compatriotas. Es en el ecuador de su intervención donde el brillo de sus ideas más sesudas nos deja un titular de pena y asco en alusión a los venezolanos que emigran:»La mayoría de ellos son blancos y rubios».

Los hijos de inmigrantes

Lo cierto es que no recibieron ni una sola flor. además de estar ausentes en el programa y sin derecho a réplica ni ellos ni sus progenitores. Se habló de «la tragedia que llevan por dentro» , que «no crecen con el amor a la patria» que «tienen un sueño que se convierte en una pesadilla» que «celebramos las victorias de otros países como si fueran nuestras» por citar algunas. Frases que son hermanables con el nazismo. Pero nadie se atreve decir que pensaban los venezolanos de los inmigrantes y qué se pensaban de sus hijos. Nadie es capaz de decir «que esos musius vinieron a quitarnos trabajo» «ése ? ese es un burguesito hijo de papi y mami que y son lo que son; porque nos han robado» «esos portugueses y españoles vinieron a hacerse ricos» y ni qué decir, de la segunda ola de inmigración ocurrida por allá por los años 70, en donde el cono sur estaba plagado de dictaduras y el conflicto con Colombia movilizaba a cientos de miles hacia la frontera venezolana.

Además nadie puede opinar por ti sobre tu condición de ser venezolano. No es precisamente el Social-Chavismo que decide tu nacionalidad. Cada quien, quiere y trabaja por Venezuela a su manera. No se deja de ser venezolano porque te hayas ido de tu país. Precisamente esa política repugnante de odio y exclusión al otro es lo que nos ha hecho tanto daño. Hay que decirlo: El Chavismo se convirtió en expulsador de talento hacia otros países.  No tiene que ver con el hecho de que seas menos venezolano. También estando lejos de tus tierras afianzas más tu identidad.

Que el fenómeno de la inmigración exista y se afiance en los últimos 17 años, no es precisamente un indicador de lo bien que marcha el país y su tan rimbombante del Socialismo del siglo XXI , al contrario, da cuenta de que las posibilidades de tener una vida en condiciones medianamente aceptables No Es Posible.

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